Desde donde nunca sale el sol.

Escribo desde el maremagno del desierto
desde la templanza del escozor
desde la fluctuación de lo cierto
desde la inmóvil eternidad del azor.

Desde el destierro del otero
desde donde se inmola la rompiente
desde las tinieblas de un cenicero
desde el nido de amor de las serpientes.

Desde el sitio que avista la tribulación
desde el museo de lo obsoleto
desde el vaso de la obstinación
desde el huero de lo completo.

Desde el cementerio de las flores
desde la noche del mar muerto
desde el sonrojo y sus candores
desde la relajación, en su huerto…

PD: Para complacer a mis camaradas y sus citas “Perdónenme la tristeza”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s